Si estás pensando en comprar un departamento en Chile, probablemente ya escuchaste algo sobre el famoso 19%… y sí, puede sonar pesado, pero no siempre es tan terrible como parece.
Primero lo básico: ese 19% corresponde al IVA (Impuesto al Valor Agregado). Desde hace algunos años, la venta de propiedades nuevas por parte de inmobiliarias está afecta a este impuesto. Es decir, si compras un departamento nuevo, ese porcentaje ya viene incluido en el precio final.
Ahora bien, aquí viene lo interesante: muchas personas creen que ese 19% siempre se paga completo “de tu bolsillo”, pero en la práctica no es tan así. Las inmobiliarias suelen incluir el IVA en el valor publicado, y además existen ciertos beneficios y mecanismos que pueden aliviar el impacto, especialmente si estás comprando como inversión o primera vivienda.
Por ejemplo, hay casos en los que puedes recuperar parte del IVA a través de arriendos (cuando aplican ciertas condiciones), o aprovechar subsidios habitacionales si calificas. No es automático ni para todos, pero vale la pena investigarlo antes de descartar una compra.
Otro punto importante es diferenciar entre propiedades nuevas y usadas. Si compras un departamento usado (de persona a persona), normalmente no pagas este 19%, lo que puede hacerlos más atractivos en algunos casos. Sin embargo, los nuevos suelen venir con mejores estándares, garantía y menor mantenimiento en el corto plazo.
Entonces, ¿conviene o no conviene comprar con IVA? La respuesta corta es: depende. Depende de tu presupuesto, de si es para vivir o invertir, y de las condiciones del proyecto. Lo clave es mirar el valor total, no solo el porcentaje.
Al final del día, comprar un departamento sigue siendo una de las decisiones financieras más importantes, así que más que asustarse con el 19%, lo mejor es entender cómo funciona y tomar una decisión informada.